domingo, 31 de agosto de 2008

El árbol de los amigos.



Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, más a otras, apenas las vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.

Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza a uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote: es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestran lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.

Pasamos a conocer a toda la familia de hojas, a quienes respetamos y deseamos el bien.

Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, del corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace felices. Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.

Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones, unos dias o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca. Y hablando de estar cerca, no podemos olvidar a los amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.

El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja mas felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raiz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.

Te deseo, hoja de mi arbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Hoy y siempre...
Simplemente porque cada persona que pasa por nuestras vidas es única.
Siempre deja un poco de si y se lleva un poco de nosotros.

Habrá de los que se llevaran mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestras vidas y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

domingo, 24 de agosto de 2008

12-08-08


Ya había intentado crearme un blog varias veces y ninguna había tenido éxito, así que vamos a ver que sale de todo esto.
Se me ocurrió empezar contando algo que fue y va a ser unico e irrepetible en mi vida, mi viaje de egresados a Bariloche... pero después me di cuenta que si tuviera que explicar con palabras lo bien que la pase, me quedaría corta. Ojala todo el mundo tenga la oportunidad de disfrutarlo, porque creanme que es una experiencia increíble.
11 días lejos de casa, con amigos, conociendo gente nueva, visitando paisajes extraordinarios, bailando, riendo, llorando, cantando... solamente imaginense eso!
La verdad es que daría lo que fuera por volver a repetir ese viaje, ya extraño todo... y es que se paso tan rápido que casi ni me di cuenta!
Y es así, cuando uno disfruta mucho de lo que esta haciendo, se pasa volando. Pero bueno, lo importante es que viví cada momento al máximo y que ahora tengo miles de cosas que van a quedar guardadas para siempre en un rinconcito de mi corazón. Me guardo cada mirada, cada abrazo, cada sonrisa, cada lágrima de nuestra cena de velas, cada canción...
y no se, todavía no lo puedo creer!
No me queda nada mas que agradecer a todas y a cada una de las personas que compartieron ese viaje inolvidable conmigo. Tengo muchisimas cosas en la cabeza que podría contar, pero los que estuvimos ahi sabemos lo mucho que significo, así que prefiero quedarme con eso. San Miguel, San Juan, Chicos del Francisco Ramirez, Pablito, Fede, Lauti... gracias, GRACIAS!!! y mas gracias por haber estado ahí y haber hecho realidad este sueño, no los voy a olvidar nunca.
PROMOCIÓN 2008, ACA (L)